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VIRGINIA WOOLF
(1882-1941)


Adeline Virginia Woolf (Stephen), escribió obras que reflejan la vida íntima del humano, con interés simultáneo en lo natural y externo; defendió igualmente las causas de la mujer en una época difícil para ellas. Cultivó la novela y fue crítica y ensayista brillante.

Nació en Londres, Inglaterra dentro de una familia de clase media alta, habiendo sido su padre un crítico literario muy conocido y editor de un diccionario. Recibió la educación inicial en su casa y tuvo la oportunidad de estar a cargo de la biblioteca de su padre lo cual le permitió, a base de lecturas personales, el alcanzar una educación superior que su sexo le negó en las universidades de su tiempo.

A los 9 años de edad fundó un periódico: The Hyde Park Gate News en el cual relató las experiencias vividas por su familia y sus amistades entre los cuales se contaron: Ralph Waldo Emerson, James Russell Lowell y Henry James. Los veranos pasados en Cornwall dejaron profunda impresión en ella y esto se reflejó en su obra.

Su creación recibió la influencia de Proust y se caracterizó por la innovación en su técnica, el análisis, el monólogo interior, el uso del subconsciente y su realismo.

La escritora al morir su padre en 1904 se radicó en el barrio de Bloomsbury donde se convirtió en el centro del grupo intelectual del mismo nombre, del cual formaron parte entre otros: John Maynard Keynes, E. M. Forster, T. S. Elliot y Bertrand Russell.

La escritora se casó en 1912 con el crítico Leonard Woolf.

Entre sus obras: El cuarto de Jacobo (describe la relación entre el tiempo físico y el de la conciencia), La señora Dalloway, Orlando, Flush, Los años, Una casa hechizada y otros cuentos, Diario de su vida, Viaje de ida, Noche y día, Al faro, El lector común, Una habitación propia (defiende las causas femeninas, relata cómo la autora fue rechazada de una biblioteca universitaria, a causa de su sexo), Las olas (mediante el flujo de la conciencia analiza la vida de seis personajes).

Virginia Woolf sufrió de depresiones mentales desde su juventud y en 1941 afectada por la Segunda Guerra Mundial entre otras cosas, se suicidó arrojándose en el río Ouse en Sussex, Inglaterra; contaba con 59 años de edad.

PENSAMIENTOS DE VIRGINIA WOOLF:

La vida. es un halo luminoso, una envoltura semitransparente que nos envuelve desde que tenemos una conciencia hasta el final. (Ficción Moderna).

Cada uno tenía su pasado encerrado dentro de sí mismo, como las hojas de un libro aprendido por ellos de memoria; y sus amigos podían sólo leer el título. (El cuarto de Jacobo).

No son las catástrofes, los asesinatos, las muertes, las enfermedades las que nos envejecen y nos matan; es la manera como los demás miran y ríen y suben las escalinatas del bus (El cuarto de Jacobo).

Creo que todas las novelas tratan del carácter y que es para expresar el carácter, no el sueño de doctrinas, el cantar canciones o el celebrar las glorias del Imperio Británico que la forma de la novela, tan rica, elástica y viva, va evolucionando. (Mr Bennett and Ms. Brown).

La vida misma, cada momento de ella, cada gota de ella, aquí en este instante, ahora, en el Sol, en Regent's Park, fue suficiente, de hecho, demasiado. (La señora Dalloway).

Es vano y una tontería el hablar de conocer el Griego. (El lector común).

Un buen ensayo debe tener esta cualidad permanente; debe bajar su cortina alrededor nuestro, pero debe ser una cortina que nos encierra dentro, no fuera. (El lector común).

Nos produce náusea la vista de personalidades triviales que se descomponen en la eternidad de lo impreso. (El lector común).

Middlemarch, el libro magnífico, el cual con todas sus imperfecciones, es una de las pocas novelas inglesas para gente madura. (El lector común).

Uno no puede pensar bien, amar bien, dormir bien, si no ha comido bien. (Una habitación propia).

Una mujer debe tener dinero y una habitación propia si desea escribir ficción. (Una habitación propia).

Las mujeres han vivido todos estos siglos como esposas, con el poder mágico y delicioso de reflejar la figura del hombre, el doble de su tamaño natural. (Una habitación).

Yo me aventuraría a pensar el que Anon (anónimo), quien escribiera tantos poemas sin firmarlos, fue a menudo una mujer. (Una habitación).

Es obvio el que los valores de las mujeres difieren con frecuencia de los valores creados por el otro sexo y sin embargo son los valores masculinos los que predominan (Una habitación).

Porque todas las comidas se han cocinado, los platos y las tazas lavado; los niños enviados a la escuela y arrojados al mundo. Nada queda de todo ello; todo desaparece. Ninguna biografía, ni historia, tiene una palabra que decir acerca de ello. (Una habitación.)

Sí, siempre mantened los clásicos a la mano para prevenir la caída. (Diario).